lunes, 3 de octubre de 2011

Dolinas de colapso en Grávalos


Al Este de Grávalos, entre los parajes de Los Pedrugales y La Torre, aparece una franja de 1 km de anchura afectada por dolinas de subsidencia y colapso. Las más espectaculares son las dolinas de colapso (en la Fig. 1 se muestra el proceso de formación), originadas por la karstificación de las carniolas del Triásico superior y de las calizas cretácicas del Grupo Urbión. Las alineaciones de dolinas y la orientación de sus ejes mayores indican que los procesos de karstificación y subsidencia están controlados por la dirección de las fallas principales de la zona (NO-SE). La comparación de las cartografías de dolinas identificadas en fotografías aéreas de 1956 y en la actualidad (ortofoto de 2001 e inspección en campo) pone en evidencia que en este intervalo de tiempo la expresión morfológica de algunas dolinas ha desaparecido y que se han generado nuevos colapsos. La degradación de las dolinas reconocidas en las imágenes de 1956 está relacionada con alteraciones topográficas provocadas por prácticas agrícolas, mientras que la formación de nuevos colapsos parece responder a la evolución natural del sistema. Cabe esperar que la propagación hacia la superficie de las cavidades kársticas existentes en el subsuelo den lugar a nuevos colapsos en un futuro próximo.

Fig. 1.- Esquema de formación de las dolinas de colapso.

 Foto 1.- Dolina de colapso formada a principios del siglo XX. Sus dimensiones son de 13 m de diámetro y 8 m de profundidad.
Foto 2.- Vista desde el interior de una dolina de colapso formada a principios del siglo XXI en un campo de almendros en La Torre. Tiene paredes extraplomadas, planta subcircular de unos 2 m de diámetro y una profundidad de 8,3 m.


Para saber más:
Dolinas de subsidencia y de colapso en el karst carbonatado-aluvial de Grávalos (La Rioja): Origen y evolución.
Autores: Francisco Gutiérrez Santolalla, Arsenio Muñoz Jiménez, Pablo Coloma López
Localización: Zubía, ISSN 0213-4306, Nº 23-24, 2005-2006 , págs. 59-78

lunes, 25 de abril de 2011

Dibujos de piedra

(Pliegues en el “Grupo Oncala” frente al cementerio de Grávalos)
En el Cretácico inferior (100-145 millones de años) se depositó en la Cuenca de Cameros una serie sedimentaria de casi 10 kilómetros de espesor. Una parte importante de esta serie corresponde a los sedimentos acumulados en el fondo de extensos lagos: el “Grupo Oncala”. Estos materiales se caracterizan por una sedimentación en lajas, alternando niveles arcillosos y calcáreos. Durante la orogenia alpina (responsable de la formación de los Alpes, los Pirineos o las Béticas), las fuerzas compresivas afectaron a todos los materiales depositados en la Cuenca de Cameros y la convirtieron en la actual Sierra de Cameros. Como consecuencia de la alta plasticidad de los sedimentos del “Grupo Oncala”, la compresión afectó de forma muy especial a estos materiales, dando lugar a caprichosos pliegues que actualmente podemos observar en los alrededores de Cabretón o Grávalos.

martes, 19 de abril de 2011

Terremotos en la Rioja Baja


Los datos registrados por el Instituto Geográfico Nacional ponen de manifiesto la existencia de una actividad sísmica moderada en la Rioja Baja (ver tabla).

Desde principios del siglo XIX se han sucedido terremotos con intensidades entre IV y VIII (escala de Mercalli) y magnitudes entre 2,5 y 5,1 (escala de Richter). Estas escalas están basadas en el efecto o daño producido en las estructuras y en la sensación percibida por la gente (Mercalli) o en la energía sísmica liberada en cada terremoto, basada en el registro sismográfico (Richter). Para hacernos una idea, una intensidad VIII corresponde a un terremoto advertido por todos, la gente huye al exterior, derrumbe parcial en edificios normales y grandes destrozos en estructuras débilmente construidas; caída de chimeneas, monumentos y muros; los muebles pesados se vuelcan; cambio en el nivel del agua de los pozos; pérdida de control en las personas que conducen vehículos motorizados. En relación con la escala de Richter, un terremoto de magnitud 5 es equivalente a la energía liberada por la explosión de 199 toneladas de TNT. Como referencia, el terremoto de Arnedillo del 18 de marzo de 1817 dejó en ruinas 184 de las 200 casas de Préjano, destruyó el convento de Vico y en Arnedillo dejaron de manar las aguas termales, que volvieron a brotar en el mes de junio.
La actividad sísmica en la Rioja Baja parece estar relacionada con el cabalgamiento (falla inversa) que superpone los materiales jurásicos y cretácicos de la Sierra de Cameros sobre los terciarios de la Cuenca del Ebro. En el mapa se puede observar una cierta alineación de los epicentros de los terremotos siguiendo la traza en superficie de este cabalgamiento.

jueves, 14 de abril de 2011

Piedras preciosas en Grávalos: el jaspe





El jaspe es una variedad microcristalina de cuarzo. Contiene impurezas que le confieren colores rojos, verdes, amarillos, azules, … Por lo general aparece rellenando fisuras en formaciones rocosas. Se utiliza en joyería aunque su mayor uso es como roca ornamental.

En los alrededores de Grávalos aparece en relación con rocas volcánicas (basaltos) que se formaron en el límite Triásico-Jurásico, hace unos 200 millones de años. Los ejemplares más comunes presentan color rojo y aspecto arriñonado, aunque también aparecen especímenes bandeados (como el de la foto, de 4 cm de diámetro), dominando los colores marrones y rojos.

lunes, 11 de abril de 2011

Las "aguas dulces" de Grávalos (La Rioja)



Llama poderosamente la atención que en el entorno de Grávalos aparezcan manantiales cuyas aguas son muy diferentes desde el punto de vista químico. Junto a las aguas "sulfatadas" del balneario, aparecen manantiales como el de la plaza de Grávalos, la Fuente Nueva o las Solanillas con aguas "bicarbonatadas" de mineralización mucho más débil (entre 150 y 500 miligramos/litro, frente a los 2.500-3.000 miligramos/litro de las sulfatadas). Las diferencias tanto en la composición química como en la cantidad de sales disueltas en el agua se explican por los distintos tipos de rocas atravesadas, el esquema de flujo seguido (local o regional), la profundidad alcanzada y el tiempo de permanencia en la zona saturada.


De esta forma, las "aguas dulces" han atravesado, por lo general, formaciones rocosas pobres en yeso, su recorrido por el interior de la tierra ha sido de carácter local, la profundidad alcanzada, pequeña y el tiempo de permanencia, escaso. Estos factores condicionan la variabilidad en la composición química del agua y la fluctuación en el caudal de los manantiales, de forma que pueden agotarse en épocas de sequía.


Por el contrario, las "aguas sulfatadas" atraviesan rocas ricas en yeso que aporta a las aguas los sullfatos que posteriormente, por la acción de bacterias sulforreductoras, se transformarán en las especies de azufre disuelto, responsables del olor a "huevos podridos". El recorrido, profundidad y tiempo de permanencia de estas aguas en el interior de la tierra es mayor que en el caso anterior y, en consecuencia, presentan una mayor estabilidad en la composición química y una mayor regularidad en el caudal de los manantiales, a salvo de los vaivenes en las precipitaciones de lluvia, lo que les confiere unas propiedades muy importantes a la hora de su explotación en balnearios como el de Grávalos.

sábado, 9 de abril de 2011

Las "aguas sulfurosas" del balneario de Grávalos (La Rioja)



Las denominadas “aguas sulfurosas” se caracterizan por su contenido relativamente alto de iones sulfuro que las dotan de propiedades medicinales. En La Rioja, uno de los principales manantiales de este tipo es el del Balneario de Grávalos, citado por Sánchez Lozano (1884) y Aránzazu (1887) a finales del siglo XIX.
Desde un punto de vista hidrogeoquímico, las aguas del Balneario de Grávalos muestran los siguientes parámetros medidos en el manantial, tal y como aparecen publicados en el trabajo de Coloma y Muñoz (1998):

Altitud del manantial sobre el nivel del mar: 720 metros
Caudal: 0,2 litros/segundo
Temperatura: 13,6ºC
Conductividad: 2.530 microsiemens/centímetro
pH: 7,8
Eh: -0,3

La composición química de las aguas, obtenida mediante análisis de laboratorio, es la siguiente:

Especies de Azufre disueltas: H2S y HS- (medidas en campo en forma de H2S, responsables del olor a “huevos podridos” y de las burbujas de gas): 7 miligramos/litro

Sales disueltas:

CO3H- (ión bicarbonato): 278,2 miligramos/litro
SO4= (ión sulfato): 1.379,5 miligramos/litro
Cl- (ión cloruro): 32,7 miligramos/litro
Ca++ (ión calcio): 520,0 miligramos/litro
Mg++ (ión Magnesio): 108,9 miligramos/litro
Na(ión Sodio): 19,3 miligramos/litro
K+ (ión potasio): 2,0 miligramos/litro
SiO2 (sílice disuelta): 29,2 miligramos/litro

Dureza del agua:

ºF (Grados franceses): 176

Total de sólidos disueltos (TDS): 2.370 miligramos/litro

A partir del análisis hidroquímico y del conocimiento hidrogeológico de la zona de Grávalos, se puede establecer que estas aguas tienen su origen en flujos subterráneos que circulan a través de las facies Weald, que se comportan como un medio de permeabilidad media-baja (acuitardo). El periodo de residencia del agua en la roca determina las características hidroquímicas del agua: composición sulfatada cálcica de elevada mineralización, pH básico, Eh ligeramente reductor y contenidos relativamente altos en H, S y HS- en relación con las aguas sulfurosas próximas. El origen de estas especies de azufre disueltas en las aguas, responsables del carácter medicinal de las mismas, se debe a un proceso de reducción bacteriana (bacterias sulforreductoras) del sulfato procedente del yeso que contienen las rocas del grupo Oncala (en las que se localiza el manantial), en presencia de materia orgánica.

Para los que quieran saber más, seguir este enlace:

Las aguas sulfurosas en La Rioja
Pablo Coloma López y Arsenio Muñoz Jiménez
Revista: Zubía, ISSN 0213-4306, Nº Extra 10, 1998 , págs. 27-43